¿Ya tienes definido tu presupuesto 2022 en Tecnología? Tres cuartas partes de las empresas aumentarán su presupuesto IT.

Absolutamente todos los segmentos de TI experimentarán un crecimiento positivo en el mercado por lo menos hasta 2022.

Por: Sertei 14 octubre, 2021

Absolutamente todos los segmentos de TI experimentarán un crecimiento positivo en el mercado por lo menos hasta 2022, según un estudio de Gartner. Esto redundará en un gasto global que superará los cuatro billones de dólares a lo largo de este año, lo que supone un incremento del 8.4% respecto a 2020.

De este modo, su evolución se constatará hasta en un 14%. Relacionado con los nuevos modos operativos de las organizaciones, el software empresarial se coloca segundo en este ranking de previsiones con un crecimiento cifrado en un 10.8%.

El área de mayor crecimiento será el de dispositivos móviles como computadoras portátiles, tabletas o teléfonos, debido a que las compañías todavía están acomodando sus estructuras al fenómeno del trabajo remoto masivo, así como la implementación de mayor seguridad.

Por su parte, el crecimiento del software empresarial estará liderado por la nube, las aplicaciones comerciales, la seguridad y todo lo relacionado con la experiencia de usuario. Asimismo, la búsqueda del bienestar del empleado en el teletrabajo también hará que crezcan las inversiones en software de gestión de capital humano. “Durante el año pasado, el gasto en TI se centró en habilitar las operaciones en remoto de la fuerza laboral. Y, a medida en que el trabajo híbrido se va afianzando, los CIO se centrarán en inversiones que permitan la innovación”, aseguró John Lovelock, vicepresidente de investigación de la consultora.

Ciberseguridad, la nube y ambas.

De acuerdo con la firma consultora Gartner, para el próximo año se proyecta que al menos el 95% de las fallas de seguridad en la nube serán culpa del cliente. Son muchísimas las compañías que aún no han comprendido el Modelo de Responsabilidad Compartida de Seguridad (SRM) y el alto nivel de riesgo en seguridad que esto representa.

La mayoría de las organizaciones que usan los servicios en la nube, manifiestan estar familiarizadas con el termino de Modelo de Responsabilidad Compartida de Seguridad.

No obstante, sólo el 8% afirmó que entendía realmente el SRM para cada tipo de servicio en la nube. La falta de claridad al respecto hace que muchas empresas pasen por alto varias de las responsabilidades que tienen dentro de la nube.

Y es que, “contrario a lo que se cree, la responsabilidad principal de la protección de los datos corporativos en la nube no corresponde al proveedor del servicio, sino al propio cliente. Las empresas no sólo deben preocuparse por el riesgo de perder datos o la propiedad intelectual de la información, sino también por la eliminación o modificación de sus recursos alojados externamente”, aseveró Felipe Gómez, Partner & LATAM Manager de la empresa Fluid Attacks.

Infraestructura

En un mundo tan cambiante como ahora, es importante planear, diseñar y optimizar un centro de datos adaptado complemente las necesidades de la organización.

Las necesidades comerciales de hoy no pueden esperar los procesos de planificación del centro de datos tradicionales y desarticulados, las fases de diseño y tiempos de implementación prolongados. En la inversión de Infraestructura actualizada, no sólo física sino también en la nube simplificar el proceso de diseño y planificación.

La pandemia ha creado la necesidad inmediata de fuerzas de trabajo virtuales y recursos en la nube para apoyarlos. Esto a su vez ha acelerado la adopción de la nube pública en 2020 y el impulso continuará este año. La contenedorización, la virtualización y la informática edge se han vuelto rápidamente más comunes y están impulsando un gasto adicional en la nube. Gartner señala que los CIO se enfrentan a presiones continuas para escalar la infraestructura que admite el traslado de cargas de trabajo complejas a la nube. Otra de las presiones es la demanda de una fuerza laboral híbrida.

El 36% de los ingresos por servicios en la nube provienen de aplicaciones y servicios SaaS este año. Se prevé que alcance los 122.600 millones de dólares, siendo el CRM la categoría de aplicaciones dominante.

Servicios Tercerizados

La tercerización de la gestión de las empresas siempre ha sido un tema controvertido. Sin embargo, las exigencias que plantea hoy la gestión de servicios TI pueden ser excesivas para algunos departamentos clásicos. ¿Ha llegado el momento del outsourcing en estas prácticas?

La evolución de las TI está complicando esta función para muchas organizaciones: ahora es necesario supervisar muchos y nuevos servicios tecnológicos, que ofrecen empresas muy diferentes y que deben asumirse, al tiempo que deben cumplirse expectativas de rendimiento más altas sin incrementar mucho los costos o, incluso, lograr reducirlos. Todo un reto.

Para empezar, la administración de proveedores es cada vez más compleja, ya que actualmente se subcontratan más servicios y proveedores, y a menudo es difícil conseguir que todos ellos trabajen alineados con la estrategia general de la empresa.

Cuando es viable y cuándo no.

La externalización está demostrando ser una opción viable y práctica. Hay ocasiones en las que se plantea una subcontratación de estas tareas a corto plazo. Esto se da, por ejemplo, cuando un recurso interno clave deja una compañía o es promocionado, y no hay un reemplazo apropiado. Entonces se recurre al outsourcing hasta que el personal interno esté preparado para asumir esa labor.

En un plan a largo plazo, la externalización puede formar parte de un esfuerzo de transformación más amplio.

Externalizar la gestión de los distintos proveedores de una empresa puede ser una buena opción si el entorno de empresas subcontratadas está evolucionando más rápido que la capacidad de gobernarlo. En general, cualquier empresa debería cuestionarse una serie de preguntas para valorar si la alternativa es viable en su caso.

  • ¿La complejidad del ambiente de outsourcing es superior y aumenta a mayor ritmo que los recursos para gestionarlos?
  • ¿Está la empresa preparada para compartir el control, o cederlo, para conseguir más rendimiento?
  • ¿Sería mejor para la compañía si los recursos de gestión de proveedores (todos o en parte) estuvieran fuera?
  • ¿Han sobrepasado las necesidades del negocio las capacidades de gestión de proveedores?
  • ¿Se requiere un soporte selectivo o un cambio total para hacer frente a todas las necesidades de la empresa?

Si la mayoría de las respuestas son afirmativas, y se llega a la conclusión de que los requisitos corporativos estarían mejor cubiertos mediante la alternativa del outsourcing, hay que definir la clase de soporte que se necesita. 

El 2020 implicó para todo tipo de organizaciones un gran aumento de trabajadores remotos. Se aceleró la automatización del trabajo, se tercerizaron los servicios posibles de tercerizar y, en general, las empresas se movieron hacia los servicios administrados. Como se ha podido ver en la serie de mesas redondas vTalks, prácticamente todas las industrias optaron por subcontratar la administración de parte de sus servicios IT.

La posibilidad de que la inversión en tecnología se reduzca, debido a la reducción potencial de presupuestos en otras áreas, no debe ignorarse; pero las eficiencias en gasto que la automatización, la administración de servicios IT y la nube otorgan deberían nivelar la balanza.